Hace dos años hablamos con el alcalde de Bielsa cuando Bielsa Trails apenas empezaba a caminar. Entonces la idea estaba muy clara: crecer poco a poco, invertir en buenos senderos y, sobre todo, ser capaces de mantenerlos.
Dos años después, el destino ha cambiado, y mucho. En una nueva charla con Miguel Noguero, hablamos de nuevos senderos, de las marcas internacionales que han elegido el valle para sus presentaciones y de la creciente cantidad de ciclistas que viajan hasta Bielsa específicamente para montar en bici, justo antes de volver a instalar nuestro base camp de TransNomad en Bielsa.
Pero quizá, lo más interesante, es que la filosofía inicial sigue siendo prácticamente la misma.
“Nuestro compromiso de mantenimiento durante todos estos años ha seguido ahí. Hemos invertido lo que nos han dicho que era necesario para mantener los caminos en buen estado y crecer poco a poco, que era un poco el origen del destino.”
El alcalde reconoce que desde el Ayuntamiento era difícil imaginar hasta dónde podía llegar el proyecto. No tenían una referencia clara para medir el potencial de la bicicleta en el territorio. Ahora sí tienen algo mucho más útil: el retorno de quienes vienen a montar.
Y ese feedback, explica, está siendo especialmente positivo tanto por la calidad del territorio como por el estado de los senderos.
Crecer «lo justo»
Una de las ideas con las que nació Bielsa Trails era sencilla: no crear más senderos de los que después pudieran mantenerse.
Esa filosofía ha llevado al destino hasta un punto en el que el alcalde considera que la red está prácticamente equilibrada con la capacidad del valle. Los senderos conectan bien entre sí, existen propuestas para diferentes niveles y el propio territorio permite ofrecer retos de alta montaña difíciles de encontrar en otros destinos.
También han llegado inversiones externas, como la de Orbea Foundation, que han permitido seguir desarrollando proyectos específicos, como la del nuevo descenso «Flow Trail Skagüess», que esperan continuar ampliando hacia su parte baja en 2027.
Pero la prioridad para los próximos años ya no parece estar en sumar kilómetros.
“Ahora lo veo en crecimiento, pero no necesitamos más. Apenas algún pequeño ajuste. Lo que necesitamos es ordenar todo el recurso.”
Cuando las marcas empiezan a elegir Bielsa
Hay otra forma bastante sencilla de saber que algo está funcionando: observar quién empieza a elegir un territorio.
En muy poco tiempo, Bielsa se ha convertido en escenario de presentaciones y acciones de algunas de las marcas más importantes del sector de la bicicleta. Y para Miguel, fue precisamente la llegada de profesionales y empresas vinculadas al MTB lo que les hizo darse cuenta de que Bielsa empezaba a jugar en otra liga como destino.
Las razones que reciben de quienes trabajan en el sector se repiten: los paisajes, la calidad y mantenimiento de los senderos, la respuesta de la administración y un entorno difícil de replicar.
Y después está Pineta:
“El valle de Pineta es espectacular y las vistas y los vídeos que luego les llegan a la gente son brutales.”
A todo ello se suma algo que no tiene tanto que ver con la bicicleta, pero sí con viajar para montar en ella: Bielsa continúa conservando su carácter de pueblo pirenaico.
La oferta hostelera, un valle todavía alejado de los niveles de masificación de otros destinos y esa sensación de estar realmente en un pueblo del Pirineo forman también parte de la experiencia que encuentran quienes llegan desde fuera.
El efecto TransNomad
Cuando le preguntamos qué ha aportado TransNomad a Bielsa Trocs, el alcalde utiliza una comparación que probablemente cualquier aficionado al ciclismo entiende rápido: el Tour de Francia.
“Cuando el Tour de Francia pasa por un puerto, el puerto se convierte en un puerto mítico. Pues esto es un poco lo mismo.”
Desde las primeras ediciones de TransNomad en el territorio, comenzaron a detectar ciclistas que regresaban posteriormente para repetir aquellos descensos. Y, más significativo todavía, empezaron a referirse a ellos utilizando el nombre de la propia carrera.
“La etapa cuatro de TransNomad”, “el descenso de TransNomad”…
Los senderos empezaban a adquirir una identidad que iba más allá del evento.
“Cuando TransNomad pasa por un territorio, y además lo hace reiteradamente, esos descensos terminan convirtiéndose prácticamente en descensos míticos.”
Para Bielsa, esa exposición ha servido para colocar algunos de sus senderos en el imaginario de riders que probablemente nunca habían oído hablar del valle.
Y para nosotros hay algo especialmente bonito en comprobar que la historia continúa después de desmontar el paddock: gente que conoció un sendero durante TransNomad y vuelve meses o años después para recorrerlo de nuevo.
Tras el trabajo de campo, toca ordenar el mapa
Bielsa Trocs ha crecido apoyándose en el Ayuntamiento de Bielsa y en el asesoramiento de profesionales y empresas del sector. Ese modelo ha permitido desarrollar una red sólida, pero también ha generado el siguiente reto: hacer que todo sea mucho más fácil de entender para quien llega por primera vez.
Señalización, comunicación, identidad visual y una lectura clara del conjunto del destino son algunas de las prioridades que plantea el Ayuntamiento.
El alcalde utiliza otra comparación muy gráfica: un mapa de una estación de esquí.
Llegas, lo miras y rápidamente entiendes por dónde subir, por dónde bajar, qué dificultad tiene cada recorrido y cómo está organizado todo el dominio.
Eso es lo que quieren conseguir ahora con Bielsa Trocs.
“Hemos hecho mucho trabajo de campo y nos falta un trabajo de oficina, de diseño y de poner todo en orden para que cualquier ciclista vea el destino de forma clara y transparente.”
Y entonces llegaron los niños
Fuera ya de nuestra lista de preguntas apareció probablemente uno de los temas que mejor explica hacia dónde puede ir todo esto: este año ha comenzado a funcionar en Bielsa una escuela de ciclismo para niños y niñas.
Allí aprenden a montar, pero también todo lo que rodea a la bicicleta: mantenimiento básico, presiones, engrase, cómo desenvolverse en el monte o cómo afrontar un descenso.
Y la respuesta está siendo enorme: niños y niñas, familias y Ayuntamiento han abrazado una iniciativa que el alcalde considera una apuesta directa por el futuro del territorio.
“Esto es crear una cultura. En cada valle del Pirineo tendría que haber una escuela de la actividad que se quiera promover allí, porque eso es nacer desde la base.”
Quizá ahí esté una de las mejores formas de medir la evolución de Bielsa Trocs: los senderos siguen siendo importantes, su mantenimiento sigue siendo una prioridad, cada vez llegan más riders y más marcas descubren todo lo que esconde este rincón del Pirineo…pero ahora también hay niños y niñas de Bielsa aprendiendo a revisar la presión de sus ruedas antes de salir a re-descubrir su propio territorio.
Y eso significa que la bici ya no solo está trayendo gente al valle: también está empezando a crecer desde dentro.