Volvemos a Puro Pirineo. Y a estas alturas, casi podríamos ahorrarnos las presentaciones.
Llevamos años entrando y saliendo de este territorio con TransNomad, porteando por sus collados, buscando nuevas líneas en altura y dejando unas cuantas horas de trabajo en senderos que siguen ahí mucho después de que nosotros hayamos recogido el paddock.
Este año volveremos a disfrutar de él en nuestro viaje entre Bielsa, la Bal de Chistau y el Valle de Benasque. Y aprovechando que queda muy poco para regresar, hemos hablado con Edu Moreno, de Puro Pirineo, sobre lo que está pasando ahora mismo en el destino, la primera vuelta al sol del sector Turbón Mágico y unas cuantas rutas que transnomaders y aficionados reconocerán bastante rápido.
Puro Pirineo lleva años creciendo y evolucionando. ¿Hacia dónde estáis llevando ahora el proyecto?
Durante los últimos años hemos trabajado mucho para ampliar la oferta y conseguir que Puro Pirineo pueda llegar a más gente. Por un lado, estamos creando instalaciones y senderos más asequibles, pensados tanto para iniciación como para niños y adultos. Por otro, estamos actuando sobre los senderos que ya existen para hacerlos más sostenibles, accesibles y disfrutables para un mayor número de ciclistas.
Una parte importante de este trabajo está siendo posible gracias a la Orbea Foundation, que nos ha permitido crear nuestro propio equipo de trail building y ampliar muchísimo el tiempo que podemos dedicar al mantenimiento y adecuación de los senderos.
El año pasado llegó Turbón Mágico, ampliando Puro Pirineo hacia un territorio bastante diferente. ¿Cómo ha funcionado este primer año?
Turbón Mágico tiene unas características distintas al resto del valle. Es una zona de menor altitud, con un terreno diferente y senderos más rocosos, pero precisamente por eso nos abre muchísimas posibilidades.
En invierno, dependiendo de cómo venga el año, la nieve limita, durante bastantes meses, las opciones para montar en las zonas altas. Incorporar este sector nos permite ampliar mucho la temporada y tener opciones para montar prácticamente durante todo el año.
TransNomad lleva ya unas cuantas ediciones pasando por Puro Pirineo. ¿Qué queda cuando la carrera termina?
Hhay ejemplos muy claros. Uno es la Colladeta del Ibón. Para el primer paso de TransNomad por esa zona, se trabajó y acondicionó el sendero, consiguiendo que fuera mucho más ciclable y disfrutón. Hoy, además, se ha convertido en una conexión que utilizamos de forma habitual para comunicar Puro Pirineo con Zona Zero, atravesando hacia el Valle de Chistau.
Otro ejemplo muy reciente es el Turbón. El año pasado, el equipo de Puro Pirineo trabajó junto a TransNomad para acondicionar una de las rutas que teníamos en mente para el proyecto: la Integral del Turbón.
Es una ruta espectacular y también tremendamente dura. Durante TransNomad nos dejó imágenes increíbles y, desde entonces, está teniendo muy buena acogida entre los riders que vienen a conocerla.
Para quien ya haya montado en Puro Pirineo y crea que lo conoce bien: ¿dónde l@ mandarías esta vez?
Una de las novedades que merece mucho la pena descubrir es la parte alta de Rabaltueras. El año pasado hicimos un trabajo de rediseño del sendero que está funcionando muy bien y gustando mucho a los riders.
También hemos trabajado intensamente en su parte inferior para hacerla bastante más fluida, así que ahora mismo es una de las zonas que recomendaríamos probar a quien vuelva buscando algo nuevo.
Y para terminar: convence a un/a rider para venir a Puro Pirineo este otoño.
Le diría que cambie un poco la forma en la que monta habitualmente.
Las rutas de altura requieren tomarse las cosas de otra manera. Aquí el tiempo pasa diferente. Merece la pena olvidarse un poco de las prisas, disfrutar de la experiencia completa y levantar la cabeza para mirar el entorno.
Porque montar en alta montaña es otra historia.
Y de esa historia, por suerte, en Puro Pirineo sabemos un rato.